En noches de derrota con batallas cuerpo a cuerpo, las heridas que no se apagan dejan rastros ensangrentados. Sobre la cama,daños colaterales entre reproches insalvables, tras las palabras que se dan la espalda, trincheras desnudas. Depongamos las armas, firmemos un armistcio hasta que nos rescate la alborada.
En noches de derrota
ResponderEliminarcon batallas cuerpo a cuerpo,
las heridas que no se apagan
dejan rastros ensangrentados.
Sobre la cama,daños colaterales
entre reproches insalvables,
tras las palabras que se dan la espalda,
trincheras desnudas.
Depongamos las armas,
firmemos un armistcio
hasta que nos rescate la alborada.
Txuis....